A toda historia, en este caso verídica, hay que ponerle un principio. Pongamoslo en este diáologo: "Si me dejas no vas a ver nunca más a tus hijos, soy abogada, te hago una denuncia por violencia y listo"..." Prefiero que estés con alguien que no sea de acá cerca y listo, sacate las ganas con otra pero no te vayas de la casa, me humillarías y soy la madre de tus hijos no sabes de lo que soy capaz de hacer si me denigras así."
El miedo paralizaba y no hacía más que leer en las redes y grupos relatos de hombres víctimas de la ley 19580. Consulté a un abogado y me dijo, "separate cuando tus hijos sean grandes". Y ese pasó a ser mi plan de vida, aguantar y esperar a que mis dos hijos chicos fueran grandes para poder elegir si querían ver a su papá, para poder divorciarme.
El "plan" se acelera cuando mi hijo mayor me dice "papá, por favor no vayas a Tienda Inglesa sólo, lleva a JM y a mi" ."¿ Por qué?" - "porque cuando te vas mamá nos pega a los dos". Le pregunto a la madre si era cierto y si podía llevar a los nenes al super y ella me contesta "No!, ellos se quedan acá, yo no se a donde vas, no quiero que mis hijos estén lejos de mi".
A los pocos días JF le dice a su madre "ya no me vas a poder pegar más porque le conté a mi maestra lo que nos haces en casa cuando no está papá" ella lo agarró del pelo, me puse en el medio y le dije que no lo tocara. Me quedé con el en su cuarto hasta que se durmió y le prometí que esto no volvería a pasar.
Llamé a un amigo para poner cámaras en mi casa, me llaman del colegio, efectivamente JF estaba contando a sus maestras, sicóloga y sicopedagoga que la madre le pegaba a el y a su hermana. Me nombran Guardián de mi hijo mayor y llevan a cabo un protocolo de la ANEP para cuando un niño manifiesta y tiene muestras de violencia familiar.
Reuniones en el colegio a escondidas de quien era mi esposa, tenía que firmar papeles, estar al tanto del proceso y finalmente una vez que el informe de la ANEP estuviera listo hacer una denuncia por violencia doméstica en un juzgado especializado de familia.
Tenía mucho miedo de hacer la denuncia y pedí al colegio si podían hacerla ellos, temía represalias en mi casa. Hasta que me llaman del INAU para decirme que estaban al tanto del informe, que incluía un informe del SEMM por lastimaduras de JF hechas por su madre y relatos. Si no hacía la denuncia ese mismo día caía mi tenencia sobre mi hijo.
Volé hacia el primer abogado que me atendió, aparecieron Rafa Scelza y Diego Rodriguez de ALC, estudio que vi nacer. Armaron una denuncia de apuro. A los dos días nos citan. Pericias, declaraciones de JF, su madre y yo. La jueza me da la tenencia de JF que tenía cinco años en ese momento. Pero no me da la tenencia de JM porque tenía dos años y si bien se sabía que la madre era violenta pero "no se la podemos sacar a la madre antes de los cinco años, ya es mucho que siendo el padre tengas la tenencia de uno".
La jueza da en primera instancia seis meses de medidas cautelares entre la madre de mis hijos, JF y yo. No podía acercarce a 500 mts de su colegio, de las empresas donde yo trabaja y de nuestra casa. Fue llevada con la policía junto a sus cosas.
Para ver a JM fue una lucha, no había impedimento, la jueza en su primer decreto pedía que "no se separaran los hermanos, que tuvieran un contacto fluido y JM con su padre también". Llegamos a pasar siete meses sin verla. El abogado de los niños hizo 7 denuncias por esto y mi abogado 5. Tuvo que resolver la SCJ y volvimos a ver a JM. A esa altura las medidas cautelares entre mi hijo y su madre se habían renovado seis meses más.
JF tuvo que ir al DAS, un lugar horrible , a ver a su madre, había un policía y dos asistentes sociales, la idea era buscar una revinculación entre madre e hijo. Se estiró hasta cinco meses y JF dijo siempre que se le preguntó que sólo quería estar con su madre "un rato y si había un policia o estaba mi padre".
Vino la feria judicial y el 2 de febrero de 2024 al levantarse empezaron a caer un montón de denuncias de violencia domestica de mi ex esposa, su hermana y su madre hacia mi. No volvimos a ver a JM, ibamos a buscarla al horario fijado por la jueza y no estaba.
Empezó el hostigamiento, primero en las redes sociales, cientos de cuentas falsas diciendo que era un "estafador", un "narcicista patológico" y otras cosas irreproducibles. También llamaron a La Mañana, a Radio Universal a periodistas de varios medios diciendo las mismas cosas que en las redes. No había pruebas en los relatos o enviaban capturas adulteradas. Aprovecho a agradecer a Eduardo Preve que me avisó de que estaban contactando medios y que el no se prestaba para ensuciar a colegas.
Al mismo tiempo en los juzgados de violencia de género, al día de hoy, 19 de marzo de 2025, llevo alrededor de 10 denuncias de violencia de género. Las primeras se acordonaron y se enviaron a fiscalía, archivandose. Luego el resto, ya en distintos departamentos (Montevideo y Canelones) se fueron archivando en la primera o segunda audiencia. Eran todas falsas. En algunos casos JF de 6 y ahora 7 años tuvo que ir a declarar o pasar por pericias y valoraciones. Esto sumado al no ver a su hermana hizo que tanto su sicóloga tratante particular como la de su prestador de salud le dieran pase a siquiatra, con 7 años.
Pudimos tener a JM por el día, un domingo, vimos que tenía una lastimadura, le preguntamos que era y respondió "me agarró mamá del piso y me tiró", la llevamos al SEMM y presentamos el informe en el INAU, dijeron que podía haberse lastimado JM sola y que la palabra de ella no tenía valor por su edad, que la madre lo iba a negar y la jueza estaba obligada a creerle a la madre.
Consulté a una abogada feminista, defensora de la ley 19580 y le pregunté que podía hacer para parar las denuncias falsas, mi hijo tenía miedo de abrir la puerta de la casa y ver a un policía, de tener que dejarlo en lo de mi madre o un amigo para ir a una audiencia. Una de las últimas denuncias su madre la hizo en Atlántida por audios de mi hijo insultandola. El juez pidió que él fuera a declarar, era el día de su cumpleaños.
La abogada feminista me dijo que no hay mecanismo, que la madre podía denunciar todas las veces que quisiera y no había consecuencias legales contra ella incluso si afectaba la salud emocional de sus hijos. Una asistente social y un policía por separado me recomendaron irme del país con JF y volver cuando JM tuviera 5 o 7 años o hacer una denuncia por hostigamiento, mostrar los informes de mi hijo y pedir una pericia para JM. "Pero no creas que va a ser muy rápido, no es como el juzgado de violencia, podes estar años y muchos gastos en escritos, pensalo".
En 17 meses no hay un sólo dia que no reciba insultos, amenazas por Whatsapp, X, Facebook o una notificación para presentarme en un juzgado especializado de violencia. A JM la vemos sólo por Whatsapp no más de cinco minutos. La ANEP está ahora pidiendo información al colegio donde está apuntada mi hija. Es que la madre la cambió de barrio y jardín sin avisar. Le dijo que su papá se fue de viaje y que tiene la casa llena de cucarachas por eso ella no puede ir. De sus tres años, uno no lo vivió con su padre y hermano. En los cinco minutos de las videollamadas me dice "te amo mucho papá" antes de que la madre corte.
La tristeza es infinita, la sensación de impotencia enorme y la imposibilidad de concentrame algunos días también. Dolores de cabeza que duran días enteros. JF llora por su hermana y no afloja cuando la madre le dice "si no te quedas una noche en mi casa, tu hermana no puede ir a tu casa". El va al mismo colegio de siempe, hace deporte y tiene apoyo sicológico, en nuestra casa no se pega, no se grita ni se miente. También es la casa de JM, tiene su cuarto lleno de muñecas, bebes y vestidos esperándola.
Muchas veces me vi tentado a hacer públicas las fotos, la resolución del juzgado con las medidas cautelares o las pericias a la madre de mis hijos. No lo hice por no exponerlos. Aguanto día a día al igual que mi hijo el hostigamiento y peleo por que podamos ver a su hermana.
A las últimas dos audiencias, que se archivaron, en el juzgado de Violencia de género de Atlántida fui con una abogada penalista, siguiendo el consejo de la abogada feminista. Ahí conocí a la Dra. Silvia Cuello, un "tiburón con un corazon enorme", una mezcla de fuerza con empatía que es dificil de encontrar, seguramente por eso es tan buena madre.
10 denuncias falsas en 17 meses es mucho y que una de ellas fuera el día del cumpleaños de mi hijo basandose en audios de él para que tuviera que ir al juzgado es horrible.
No voy a negar que hay mañanas y noches que bajo al infierno y es dificil, pero una foto de mis hijos juntos riendo me devuelve a la vida, "doy vuelta la moneda" y salgo a tratar de ser mejor cada día para que ellos estén orgullosos de su papá. Como escribiera Séneca: "lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad."
Felipe Caorsi
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